Si ya estás extrañando las posadas de verdad (las de cantar fuerte, pedir posada con sentimiento), no sufras: aquí armamos La Posada como Dios manda… pero con nuestro toque. Habrá pastorela, porque el bien y el mal siempre andan dando el show; cantos, ambiente navideño, risas, dramatismo innecesario y ese caos bonito que solo una posada sabe dar. No prometemos nieve, pero sí tradición, humor, y ese espíritu decembrino que une, desune y vuelve a unir. Ven a cantar, a reírte, a ver la pastorela y a recordar que la Navidad también es comunidad, sátira y pasarla bien juntxs.